jueves, 17 de mayo de 2007

Sofía

Alejandro tiene una nueva diosa, ésta parece ser más divina que las demás para él. Ella se llama Sofía y estudia en la Facultad de Letras de la Universidad de San Marcos, en Lima, al igual que él. Es una mujer delgada; con cabellera no muy negra; ojos que reconcilian la tristeza muy humana de Vallejo y el romanticismo tan sensible de Neruda; su naricita es de una princesa; sus labios rosados son delgados y finos, son mansos y cuna de palabras tiernas (y en ocasiones de palabras no tan tiernas, pero solo en ocasiones); las mejillas hoyadas en las sonrisas repartidas; manos blancas, suaves y frías como la nieve; y, sobretodo es muy inteligente. Era la personificación de un poema dictado a un rapsoda por las deidades Atenea y Afrodita. Ella es una protagonista de una novela de Coelho.
Es más que un cuerpo bonito y mucho más que un alma grandiosa.
Alejandro cree tener el deber de protegerla de todo lo que está en sus posibilidades. Ya protegió su sistema respiratorio y no se arrepiente (aunque él se haya afiebrado por ello). Él le quiere ofrecer toda su confianza y para ello es capaz de tratar de cumplir todos los caprichos que ella le pida, aunque ella no se los pida.
Sofía dice ser ruda y Alejandro se considera un poco delicado. Ella corre, baila, estudia, trabaja, ríe, siempre sonríe; y él duerme, come, fuma (generalmente cuando Sofía no le ve), pero también ríe.
Es que Sofía es, para Alejandro, más que una amiga y menos que un amor. Siente que es una gran amistad por la cual daría hasta la vida.

3 comentarios:

  1. Por lo que veo Sofia ya tiene quien la cuide y se preocupe por ella...

    ResponderBorrar
  2. Cuida a Sofia Arias Farfan jaja

    ResponderBorrar
  3. Krusty ... deja de leer a Cohelo ¬¬ xDD

    ResponderBorrar