Barranco es, sin duda, un distrito tradicional, en el cual han vivido grandes intelectuales como José María Eguren, Martín Adán, entre otros; y muchos de los literatos y artistas actuales son de este distrito. Es por ello que algunas personas –talvez con una labia injustamente sarcástica- dicen que en Barranco todos se sienten capaces de llegar a ser grandes intelectuales simplemente por el hecho de ser residentes.
Una de las vías principales de Barranco es la avenida Pedro de Osma, la cual es tan legendaria como el distrito en el que se encuentra.
El nombre de esta avenida es en honor a don Pedro de Osma y Pardo, quien fue uno de los mejores alcaldes que Barranco ha tenido.
Esta avenida empieza en el Parque Municipal y termina en el límite con Chorrillos. Tiene tres pistas: Una grande, de dos carriles, en la cual transitan los autos de norte a sur; y dos de un solo carril al lado de la grande, una de sur a norte y otra en la que transita el tranvía eléctrico de exhibición.
Este tranvía, pintado de rojo y gris, recorre toda la avenida Pedro de Osma y permite que el pasajero que sube en él retroceda en el tiempo y recuerde la época en la que reinaba este tipo de transporte público. Los rieles por los que pasan las ruedas de este tranvía son originales y la calzada de la avenida ha sido construida sobre los rieles por los que, anteriormente, eran desde el Centro de Lima hasta Chorrillos. Esta era una ruta muy concurrida por las personas de alto nivel social que tenían sus casas en el balneario barranquino.
Entre las pistas hay enormes y añejos árboles, los cuales dan el aspecto de una alameda a esta avenida. La sombra de estos árboles hacen que esta vía sea muy fresca en el verano, lo cual hace que pasea a pie por la misma sea una verdadera delicia. Durante el invierno, estos los árboles desbordan una dulce melancolía, pareciera que lloraran, pues, la neblina que cubre el distrito se queda atrapada en la copa de los mismos y cae en forma de gotas. Estos árboles son verdaderos ecosistemas en los cuales habitan traviesas ardillas, palomas, gallinazos en las copas.
Por otro lado, las casas que bordean a la avenida Pedro de Osma son de muy diversas formas y difieren mucho en sus épocas de construcción: hay residencias que son muy modernas y lujosas, de innovadores estilos; también hay casonas antiguas hechas de adobes, quincha y madera, que son verdaderas joyas arquitectónicas, muchas de las cuales han sido declaradas patrimonios culturales por el Instituto Nacional de Cultura; también podemos encontrar construcciones modernas con el estilo y el acabado de las casonas, es decir, una síntesis de los dos primeros tipos.
En esta avenida existen varios locales de diversión para todos los niveles sociales. Bares, teatros, cafés, museos, restaurantes, etc., son lugares que le dan un gran atractivo turístico a esta vía, gracias los cuales se obtienen gran porcentaje de los ingresos a las arcas de la comuna. Pues, podemos encontrar entretenimiento para todos los gustos: se pueden saciar los placeres físicos y los intelectuales.
El atractivo más grande de esta avenida es el museo Pedro de Osma, que fue la casa de don Pedro de Osma y Pardo, y ornamentada por Pedro de Osma y Gildemeister (hijo de Osma y Pardo) con sus obtenciones artísticas, la mayoría de ellas de la escuela cuzqueña. Esta mansión es enorme y de impetuosa arquitectura. El blanco con la que es teñida es impecable y las estatuas que hay dentro hacen de ella un verdadero palacio.
Otro de los lugares visitado de esta avenida es el Museo de la Electricidad, se expone mucho acerca de la importancia de la energía eléctrica. Además se dictan cursos de Electrónica Básica. Esta entidad está a cargo del manejo y administración del tranvía.
En las noches de los sábados esta avenida es muy concurrida. Los domingos en las mañanas esta avenida se llena de personas que se dirigen a la iglesia que se encuentra en el parque, mientras que por las tardes se pueden observar a los niños que van a jugar con sus bicicletas, sus patines, pelotas, etc. al Parque Municipal, pero por la noche está muy vacía que la tristeza de la nada se asoma por este lugar.
En conclusión, la avenida Pedro de Osma es, sin duda, una de las vías más simbólicas de Barranco. Encierra un resumen de una vida ideal: el parque para los niños con su biblioteca para la lectura y el cultivo intelectual, los teatros, galerías, museos, comidas criollas, acogedoras aceras para un paseo ensoñador,… todo esto en una avenida de cinco cuadras.
Una de las vías principales de Barranco es la avenida Pedro de Osma, la cual es tan legendaria como el distrito en el que se encuentra.
El nombre de esta avenida es en honor a don Pedro de Osma y Pardo, quien fue uno de los mejores alcaldes que Barranco ha tenido.
Esta avenida empieza en el Parque Municipal y termina en el límite con Chorrillos. Tiene tres pistas: Una grande, de dos carriles, en la cual transitan los autos de norte a sur; y dos de un solo carril al lado de la grande, una de sur a norte y otra en la que transita el tranvía eléctrico de exhibición.
Este tranvía, pintado de rojo y gris, recorre toda la avenida Pedro de Osma y permite que el pasajero que sube en él retroceda en el tiempo y recuerde la época en la que reinaba este tipo de transporte público. Los rieles por los que pasan las ruedas de este tranvía son originales y la calzada de la avenida ha sido construida sobre los rieles por los que, anteriormente, eran desde el Centro de Lima hasta Chorrillos. Esta era una ruta muy concurrida por las personas de alto nivel social que tenían sus casas en el balneario barranquino.
Entre las pistas hay enormes y añejos árboles, los cuales dan el aspecto de una alameda a esta avenida. La sombra de estos árboles hacen que esta vía sea muy fresca en el verano, lo cual hace que pasea a pie por la misma sea una verdadera delicia. Durante el invierno, estos los árboles desbordan una dulce melancolía, pareciera que lloraran, pues, la neblina que cubre el distrito se queda atrapada en la copa de los mismos y cae en forma de gotas. Estos árboles son verdaderos ecosistemas en los cuales habitan traviesas ardillas, palomas, gallinazos en las copas.
Por otro lado, las casas que bordean a la avenida Pedro de Osma son de muy diversas formas y difieren mucho en sus épocas de construcción: hay residencias que son muy modernas y lujosas, de innovadores estilos; también hay casonas antiguas hechas de adobes, quincha y madera, que son verdaderas joyas arquitectónicas, muchas de las cuales han sido declaradas patrimonios culturales por el Instituto Nacional de Cultura; también podemos encontrar construcciones modernas con el estilo y el acabado de las casonas, es decir, una síntesis de los dos primeros tipos.
En esta avenida existen varios locales de diversión para todos los niveles sociales. Bares, teatros, cafés, museos, restaurantes, etc., son lugares que le dan un gran atractivo turístico a esta vía, gracias los cuales se obtienen gran porcentaje de los ingresos a las arcas de la comuna. Pues, podemos encontrar entretenimiento para todos los gustos: se pueden saciar los placeres físicos y los intelectuales.
El atractivo más grande de esta avenida es el museo Pedro de Osma, que fue la casa de don Pedro de Osma y Pardo, y ornamentada por Pedro de Osma y Gildemeister (hijo de Osma y Pardo) con sus obtenciones artísticas, la mayoría de ellas de la escuela cuzqueña. Esta mansión es enorme y de impetuosa arquitectura. El blanco con la que es teñida es impecable y las estatuas que hay dentro hacen de ella un verdadero palacio.
Otro de los lugares visitado de esta avenida es el Museo de la Electricidad, se expone mucho acerca de la importancia de la energía eléctrica. Además se dictan cursos de Electrónica Básica. Esta entidad está a cargo del manejo y administración del tranvía.
En las noches de los sábados esta avenida es muy concurrida. Los domingos en las mañanas esta avenida se llena de personas que se dirigen a la iglesia que se encuentra en el parque, mientras que por las tardes se pueden observar a los niños que van a jugar con sus bicicletas, sus patines, pelotas, etc. al Parque Municipal, pero por la noche está muy vacía que la tristeza de la nada se asoma por este lugar.
En conclusión, la avenida Pedro de Osma es, sin duda, una de las vías más simbólicas de Barranco. Encierra un resumen de una vida ideal: el parque para los niños con su biblioteca para la lectura y el cultivo intelectual, los teatros, galerías, museos, comidas criollas, acogedoras aceras para un paseo ensoñador,… todo esto en una avenida de cinco cuadras.
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