Él disfrutaba ver a Giannira mientras escuchaba su aguda voz con ese dialecto dulce y melodioso de loretana de cuarto de siglo. Él admiraba su belleza y la comparaba con una violeta en su máximo esplendor. Giannira leía lo que escribía pero él la detuvo.
-Lejía se escribe con "J" -le corrogió.
-Oye, no seas sonso, se escribe con "G" -dijo ella con ese asento selvático que lo estremeció a él.
-Es con "J". Estoy seguro, mujer.
-Con "G" de Giannira es. Allí está, de la lejía, su envase. Fuíjate allí.
Él tomó el envase con seguridad y se lo mostró.
-Tienes razón. Entonces se dice lefía.
Hola Jaime... me parece bueno este pequeño relato tuyo, este brevísimo relato que logra transmitir la idea selvática completamente y lo que significa para el personaje esa mujer...
ResponderBorrarQue lo estremeció a él... jaja ya estás hablando como selvático, te has contagiado de su acento oye... jajaja... de la selva su hijo ?
¡Jaja! ¡Un comentario del drogadicto amigo!
ResponderBorrarMuchos saludos.
Jajaja... vete donde la puta que te parió idiota y da la cara cuando me veas... te escondes tras la red con anónimo... hijo de perra...! :D
ResponderBorrarJaime... no quiero ofenderte a ti ni a tu blog, tampoco armar brocas alrededor tuyo pero si has permitido ese comentario acerca de mi creo que lo mas justo es que publiques el mio o por favor saques los dos... tu me caes bien y sé que harás lo correcto, gracias. ciaO
ResponderBorrarBueno disculpa, esto me llegó, me voy ... ciaO
ResponderBorrarHace mucho tiempo no visitaba tu blog, Jaime.
ResponderBorrar¡Que intolerancia la de ciertas personas! Sólo comentaba lo que pienso. Cuídense...Por cierto, Jaime, ¿esta clase de amistades tienes?Que prepotentes, que ridículos al responder,bueno no tengo mas que decir tan solo sigue escribiendo.
Cuídate.
¿Quién eres? ¿Quién tiene la "prepotencia" de elegir a mis amistades?
ResponderBorrar