El carro ya estaba en Barranco pero se demoraba en llegar hasta el paradero donde él bajaba. Había congestionamiento vehicular que se genera en la avenida San Martín a causa del desvío que se hizo para que el Metropolitano pueda funcionar. “¡Cómo me desespera que un carro no avance!”.
En eso sube una señorita que, a pesar de tener un rostro cansado, no dejaba de sonreír. Su panza de embarazada era enorme. Empezó a hablar mientras él escuchaba atentamente y admiraba la belleza de su rostro:
-Buenas noches, queridos hermanos de este carro. He subido para hablarles de Jesús, un amigo que nunca nos abandona, pero que nosotros no lo tomamos mucho en cuenta en nuestra vida diaria. No volteen la cara hacia los vidrios, no les pediré dinero, ya he conseguido para mi cuarto de esta noche y para el desayuno de mañana. Solo he venido a hablarles del amor más puro y existente en el Universo, que es el amor de Dios por nosotros, sus hijos. Y del amor de Cristo, quien lo primero que dijo en la cruz fueron palabras de perdón para quienes lo estaban matando. Yo, como pueden ver, tengo ocho meses y medio de embarazo, fui violada y eso me ha marcado la vida; pero, como Jesús, yo he perdonado al padre anónimo de mi hijo porque gracias a él conocí a Dios. Después de haber sido ultrajada, entré en una etapa de depresión de la que creí no salir jamás, pero vi en Dios el camino…
- Permiso, por favor –él interrumpió el discurso, pues ya había llegado al paradero en que bajaba.
- Adelante, hermano. Que Dios dibuje sonrisas en sus labios todos los días –respondió ella.
Camino a su casa pensaba en la convicción que tenía la mujer del carro en la existencia de Dios y se sintió mal porque era agnóstico. A la pregunta de la existencia de Dios él tenía como respuesta un simple “no sé”, que era como escapar de la pregunta. Decidió no dormir hasta conseguir argumentos racionales que demuestren la existencia o no de Dios. Concluyó lo siguiente:
• Mi creencia en Dios no debe ser fundamentada en ninguna religión (o fe), sino en la razón. Las religiones nacen de la ignorancia mientras que la razón busca la verdad.
• El Universo está constituido por el espacio-tiempo.
• El Universo y la nada (que es la ausencia de todo) son excluyentes.
• Dios es eterno, por lo tanto está fuera del tiempo.
• Dios no es un ente concreto sino abstracto, por lo tanto, tampoco pertenece al espacio.
• Dios no pertenece al espacio-tiempo, no pertenece al Universo. NO EXISTE (o existe en la nada).
• ¿Quién creó el Universo? Nadie, el Universo tiene que ser eterno. El espacio-tiempo siempre ha existido. Si hay creación implica un inicio y es ilógico decir que el tiempo tiene un inicio.
Resulta paradójico que la mujer del carro, quien creía –y necesitaba creer- en Dios y predicaba su experiencia, haya hecho que él se convierta en ateo.
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