viernes, 17 de febrero de 2012

Dos globos

¿Aló, amor? Te llevo unos globos. No sabes los malabares que estoy haciendo para que no se revienten... Estoy en el Metropolitano, por el puente Angamos y el carro es una lata de sardinas... Sí. Te llevo dos globitos de platino... Ya los verás... Te digo que ya verás cómo son... Ya, ya, escucha. Uno es un corazón rojo y el otro es redondo y dice 'te amo'. Siempre malogras las sorpresas. Eres demasiado curiosa, aburrida... No, no estoy molesto; solo me incomoda... ¿Qué dices?... Que no reniego sino que sonaba el pitido de la puerta del carro... No, no es eso. Levanto la voz porque no me escuchas y sigues hablando... Ya, cálmate. Te cuento que casi se me queda uno de tus globos fuera del bus... ¡Cómo se te ocurre que lo haga adrede! Por favor, no hables tonterías... Tranquilízate que me estás sacando de mis casillas... Resulta que yo soy el renegón. No sé que diablos tienes que te has puesto así... Ya, se acabó el lío. Nos vemos en la casa. Chau...
¡Al diablo con estos globos! (Pum, pum)

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