sábado, 11 de junio de 2011

Inkarri Perú



Una de las estrategias de Frecuencia Latina para demoler la campaña de Ollanta Humala fue haber traído a un brasileño que supuestamente veía el futuro. Reinaldo Dos Santos se llamaba y tenía ganado mucho prestigio por haber pronosticado el terremoto de Haití y el de Japón, los atentado a las Torres Gemelas y el Pentágono, la muerte del papa Juan Pablo II, entre otras cosas. Cuando lo presentaron en un programa dominical, le hicieron hablar acerca del futuro de varias situaciones -algunos crueles como la desaparición de Ciro Castillo-; una de las preguntas que se le hizo fue quién iba a ganar en la segunda vuelta de las elecciones de nuestro país. En ese momento yo ya sabía que la respuesta del "profeta" iba a ser a favor de la hija del exdictador Alberto Fujimori y, en efecto, fue así.
Ante esto tengo que decir lo siguiente: Yo no creo en falsos profetas ni en falsas profecías, yo creo únicamente en el mito del Inkarri, aquél que dice que el Inca fue descuartizado y cuando las partes de su cuerpo se vuelvan a unir con la cabeza, será el fin del mundo; aquél que dice -interpretándolo- que la cultura peruana fue aislada del poder y cuando ella vuelva a renacer, cuando sus hijos se unan , será el fin del orden actual, será la gran transformación, el gran Pachacuti.
Tengo -tenemos los peruanos- la esperanza de que esta mutación en el sistema esté por darse, de que la injusticia social haya encontrado fin en nuestra tierra, de que el Perú sea de todos y sus riquezas se queden en él, de que se acabe la explotación del sistema neoliberal. Ahora tengo la fe de que los peruanos hayamos despertado y que podamos gritar en una sola voz de reclamo que estamos cansados de tanta mierda y sabemos que es aplicable a la sociedad la tercera ley de Newton: toda acción produce siempre una reacción igual y contraria. Tanta opresión crea una respuesta contra el opresor.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario